Made in London.

miércoles, 25 de enero de 2012


Nunca me ha gustado Londres. Por ninguna razón en particular, simplemente el idioma no me atrae en exceso y la cultura inglesa no es algo que me apasione por lo que nunca me había planteado pisar Inglaterra. No hasta ahora.

La primera vez que fui fue por petición de mi tía, que vive en Brigthon y me pidió que fuera a verla. Lo hice y descubrí que no estaba tan mal, era otro mundo, un mundo donde nadie te mira por la calle, nadie te juzga ni te va insultando sin más. Una ciudad tolerante con gente educada y una variedad étnica considerable. 
La segunda vez fue hace cuatro días, esta vez por petición de otra persona. De la persona que fue lo más importante de mi vida. Y lo sigue siendo.
He pasado con él cuatro días, cuatro días que no cambiaría por nada. He tenido la oportunidad de estar con él y de compartir algo más que mensajes por internet, le he podido ver, abrazar, reír con él, llorar (a escondidas) y eso no lo cambiaría por nada. También a hecho de las suyas. Me ha obligado a tragarme mis palabras enseñándome un Londres increíble, divertido, romántico, arquitectónicamente envidiable, artísticamente perfecto, en el que vivir es casi una aventura que te da la posibilidad de superarte, de conocer gente de todos sitios y de crear buenas amistades.

Ayer volví, sin ganas y con más lágrimas que sonrisas, deseando poder quedarme allí por una o varias razones; por poder aprender ingles (esa asignatura pendiente...), trabajar e independizarme, empezar a valerme por mi mismo...por estar él....
Hoy empiezan a bailar en mi mente las voces de todas las personas que me encontré y me dieron el mismo consejo: "Vente a Londres".

Quizás no sea tan descabellado. Quizás el año que viene no me encontréis aquí.

4 comentarios:

Chandria dijo...

Si es que no todo es tan malo como creemos :P Sobre todo si un lugar está vinculado a gente que nos son importantes. Ains... no sabes lo mucho que me alegra el que el viaje haya sido tan positivo. Me temía que te volvieses con alguna movida y rezaba porque todo saliese bien (ahora tendré que empezar a creer en algo superior, haha. Mis rezos han dado resultado?).
Y sobre lo de vivir en otro lugar... eso nadie mejor que tú para saberlo ^^ Es evidente que mucha gente te echaría de menos (yo también porque aunque ahora estés lejillos... siempre me queda la cosa de que estás en el mismo país, haha) pero yo abogo por el egoísmo dentro de unos límites. Así que ya sabes... a por todas ;)

LadyLuna dijo...

El amor lo cambia todo, ¿eh? Hasta la ciudad que más podrías detestar puede hacerla la más deseada.
Te loviú :)

Xantiago D. Martínez dijo...

Oh...¿has rezado por mi? Que mona eres =3
La verdad es que estoy adelantando acontecimientos. No sé que va a pasar, no sé que me va a decir pero la afirmación conllevaría un cambio trascendental que me costaría más asumir (quiero a mi Giralda, es bonita T___T el Big Ben hace ruido...) así que bueno... ¡Reza para que sea una afirmación, por Dios!
Bueno, a mi nadie tiene que echarme de menos. En el caso de que me fuera os obligaría a visitarme alguna vez y desde Madrid he visto vuelos por 30€ así que no aceptaría quejas =3
¡Gracias por los ánimos! <3

Xantiago D. Martínez dijo...

Ya te ves. Solo espero que tengas razón y realmente lo cambie todo, que lo soporte todo y que el único problema que haya sea que la ciudad que detesté tenga que convertirse en la ciudad en la que empezar de cero, en la que quedar cuando pase un tiempo. Tú a Oxford y yo a Londres.
Nuestra proyección de futuro. Made in England. For love.

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